lunes, 18 de junio de 2012

Episodio de los simuladores sobre Bullying

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1 comentario:

  1. Yo pasé bullying y retumba en mi cabeza de vez en cuando todo lo ocurrido. Yo hice las mías, pero fue todo en venganza y a disgusto, yo no era así.
    Matoneos, roturas de cosas, angustia, pánico, impotencia, ira contenida, llanto, pasividad.
    Esas cosas nunca se olvidan, por más psicólogo al que se vaya. Es más, se recuerdan porque uno va al psicólogo, porque si no le hubiese pasado nada o se hubiese sabido defender invirtiendo los roles, no estaría yendo.
    El tener novia se ve como algo difícil, uno se siente expuesto y que va a ser rechazado. Y por otro lado piensa que si la tuviera, sería como esos giles que mientras a uno lo jodían, se jactaban de tener mujeres y sexo.
    Uno siente la necesidad de alejarse de todas esas costumbres y personas, diferenciarse, y eso imposibilita la felicidad.
    Sin embargo, la felicidad que se pudiese obtener teniendo novia, sería limitada por el pasado. Por otro lado, como los abusones eran del mismo sexo, uno podría volverse gay, pienso yo, para recibir el amor que compense esa agresión (es un pensamiento, no tiene sustento real). O tal vez, salir a matar gente hasta encontrar la muerte, y esperemos que no exista un Dios castigador.
    Esto, es bueno que lo sepan los que se hacen los vivos con los débiles, para que vean cuánto arruinan a una persona jodiéndola siempre. Ni hablar de las familias que quedan destruídas. Para que sepan que lo diabólico está también en este "acto de chicos", y que los adultos tienen que enseñar a sus hijos, primero a no ser agresores, y segundo a crear patrones de conducta que no sean vistos como débiles.

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